sábado, 22 de noviembre de 2008

Ojos...

Ojos... Los ojos de las personas dicen mucho de las mismas, te cuentan su pasado su presente y su futuro, y te dicen cómo es en realidad. Las personas, los seres humanos, son envidiosos, hipócritas y mentirosos; cuando alguien te diga que tienes los ojos preciosos, o que ese conjunto de queda de muerte, no le debes hacer caso. Seguramente pensará que tienes ojos de rana o que la ropa que llevas es similar a la de su abuela. Sólo conseguirás la verdad mirándolo a los ojos. Ellos nunca te van a mentir, nunca te van a decir una cosa que esa mente por la que estan supervisados no piense. Nadie me ha mirado a los ojos nunca, les da miedo, no saben lo que pueden ver en ellos y lo desconocido los aterra. Pero yo no soy así, yo siempre miro a los ojos de la gente antes que al físico: si tienen un pelo bonito no me importa, me importa cómo son en el fondo. Aunque luego no comunique mi opinión sobre ello, o que no me interese por esa persona. Yo no necesito más.

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