miércoles, 24 de diciembre de 2008
UNA NOCHE FRÍA...
lunes, 22 de diciembre de 2008
Fuerzas
Hoy soy plenamente consciente de que estás a mi lado, de que no te has apartado de mí esta noche. Por eso el frío no ha llegado a mi cuerpo, por eso no me han asaltado los malos recuerdos. Aún te siento entre las sábanas, removiéndote agitado. Sé que algo te tortura, y que no me lo dirás porque piensas más en mí que en ti mismo. Eres único e inimitable. Eres demasiado incluso para mí, eres perfecto... Y me das fuerzas. Esas fuerzas que requiero para poder seguir adelante cada día, para poder asomarme a la ventana y ver el mundo exterior con una sonrisa, y no con la mueca cínica que suele decorar mi rostro. Es duro, pero teniéndote a mi lado todo es posible, porque así es como me siento. Me siento como un superhéroe que gracias a ti tiene fuerzas para combatir al mal. Sólo que en mi caso, creo que lo más oscuro que hay en este podrido mundo soy yo mismo. Me duele pensar que pueda afectarte esto en algo. No quiero que sufras por mí, pero sé que no podré apartarte de mi lado, eres demasiado testarudo incluso para alguien como yo. Te amo por siempre y para siempre, a pesar del pasado, el presente o el futuro.
Ya no quiero verte...
domingo, 21 de diciembre de 2008
Cuando me miras...
Siento que en apenas un suspiro mi resistencia tropieza, porque me has mirado a los ojos como si fuese humano, como si aún pudiese sentir. Y todo cuanto deseo es poder estar a tu lado, poder besarte en este mismo momento para romper la distancia que nos separa y juntar nuestros destinos. ¿Dónde ha ido mi resistencia? ¿Por qué comienzo a sentir de nuevo? Eres como mi trozo de criptonita, un punto debil que no puedo evitar. Pero tambien eres mi Lois, y me haces volar como si el mundo y todo lo demás dependiesen de mí, de nosotros. Eres perfecto, eres mi dios y mi única religión, y ahora sé que el futuro tiene un nombre, y es el tuyo.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Noche
Llega la noche, y yo sigo despierto. A veces el insomnio no me deja dormir, tu recuerdo sigue grabado a fuego en mi mente, que se tambalea ante el peso de tus imágenes, imágenes en las que estas conmigo, abrazándome mientras yo me siento querido... Ahora, las frías sábanas de la cama parecen no querer recibirme, sin ti ellas ya no significan nada, solo un trozo de tela sin utilidad, sin el alma que tenían cuando tú me arropabas con ella. Esta noche es demasiado oscura, incluso para mí. ¿Dónde estarás ahora? Quiero creer que realmente hay un paraíso después de la muerte, porque no me hago a la idea de que hayas desaparecido para siempre. Mi mente insiste en imaginar un enorme prado florido y verde, con el cielo azul coronándolo... y tú bajo un pequeño olivo, esperándome. Esa invocación es la única esperanza que me queda, mi última posibilidad de volver a estar contigo y librarme de este aciago dolor que corroe mis entrañas. Durante mucho tiempo he estado viviendo porque tú me lo pediste. Me dijiste: Vive, vive aunque te cueste y aunque los demás quieran impedírtelo, vive y no dejes de soñar. Pero... ¿dónde están ahora los sueños que tenía a tu lado, todas esas ansias de un futuro mejor para nosotros? Sin ti a mi lado se me hace complicado pensar que las cosas pueden mejorar, pensar que mi vida puede dar un cambio brusco y comenzar a beneficiarme. Esta noche tengo ganas de llorar por mi soledad y de reir por lo curioso que ha sido el destino conmigo: yo, que nunca había recibido ningún amor por parte de nadie, lo perdí cuando apenas lo hube encontrado. Porque no tuvimos tiempo de conocernos bien, pero sé que tú ya me conocías más de lo que nadie lo haya hecho jamás. Porque tú estabas destinado a eso... pero no sé si el destino quería que murieses. Quisiera cambiar las cosas, volver a esa misma noche unas horas antes y marcharme contigo de este maldito lugar que ahora es tu tumba. Pero el pasado es el pasado, y ni siquiera yo soy capaz de dar marcha atrás en el tiempo para poder recuperarte. Y esta noche, la noche del aniversario de tu muerte, siento más que nunca lo mucho que te echo de menos.
Ojos...
Ojos... Los ojos de las personas dicen mucho de las mismas, te cuentan su pasado su presente y su futuro, y te dicen cómo es en realidad. Las personas, los seres humanos, son envidiosos, hipócritas y mentirosos; cuando alguien te diga que tienes los ojos preciosos, o que ese conjunto de queda de muerte, no le debes hacer caso. Seguramente pensará que tienes ojos de rana o que la ropa que llevas es similar a la de su abuela. Sólo conseguirás la verdad mirándolo a los ojos. Ellos nunca te van a mentir, nunca te van a decir una cosa que esa mente por la que estan supervisados no piense. Nadie me ha mirado a los ojos nunca, les da miedo, no saben lo que pueden ver en ellos y lo desconocido los aterra. Pero yo no soy así, yo siempre miro a los ojos de la gente antes que al físico: si tienen un pelo bonito no me importa, me importa cómo son en el fondo. Aunque luego no comunique mi opinión sobre ello, o que no me interese por esa persona. Yo no necesito más.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Locura

Ojalá estuviese loco. Y lo digo muy en serio. Los locos no se enteran de nada de lo que pasa a su alrededor, los locos disfrutan con poco y no ansían nada más, los locos no conocen el lado malo del mundo...¿Por qué me llaman loco, cuando no lo soy a pesar de que lo deseo? Es curioso como la gente considera una locura toda aquella acción que ellos no realizarían. Ellos nunca matarían a un bebé, nunca romperían una obra de arte o nunca hablarían de la vista con un ciego. ¿Entonces el que sí hace todas esas cosas está loco? Eso es lo que ellos piensan, y en cierto modo ya no sé si llevan o no razón. Yo no estoy loco. En estos momentos los locos estarían desvariando acerca de cosas sin sentido, os estarían contado historias de conejos azules y cerdos que vuelan por el cielo persiguiendo a las palomas. Pero... ¿son esas locuras más locuras que las mías? Dicen que estoy loco porque asesiné a mucha gente, porque no tengo piedad y porque ni siquiera miro a una persona antes de criticarla o de colgar su piel en mi pared. ¿Es eso propio de un loco? Ellos lo llamarían "psicópata", yo lo llamo supervivencia. Tal vez también me digan loco cuando traten de comprender mis pensamientos, pero sé que son ellos los incompetentes que no lo lograrán. Y por eso yo no los llamo locos, ni pienso que deberían ser quemados en la hoguera. No. A mí no me interesa cómo sean ellos mientras no se acerquen a mí ni se metan donde no se les llama. Yo sólo miro por mí mismo. La auténtica locura es esa que hace que la gente crea en falsos héroes que van con promesas de bienestar y prosperidad falsas, aquella que hace que la gente crea en su dios o sus dioses porque necesitan saber que hay algo que los controla para no sentirse responsables de sí mismos, aquella que hace que gente con cerebro se deje mandar por idiotas sin corazón y sin alma... Porque vale, yo no tengo ninguno de ambos, pero por lo menos uso la cabeza. Además, los locos nunca reconocen su locura, y repito... Yo no estoy loco.
SHIRO AMANE
SHIRO AMANE
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